Qué papel y qué gramaje va en cada trabajo —copias, fotos, credenciales, stickers y pósters— y qué aguanta de verdad tu impresora.
Abrir todas las herramientas — Elige la herramienta según lo que vayas a imprimir.
El papel se elige por dos cosas: cuánto se va a manosear lo impreso y si lleva foto. Todo lo demás son matices.
En papel bond la tinta se abre y el contorno se ve sucio justo donde hay que recortar, que es lo peor para una foto de 2.5 × 3 cm.
Fotográfico mate o couché. El mate aguanta mejor las huellas y no refleja cuando alguien lo escanea; el brillante se ve más vivo pero se marca. Si la impresora ofrece calidad «alta» o «foto», úsala: a 300 puntos por pulgada una foto pequeña se ve limpia.
Opalina de 225 g es el estándar: tiene cuerpo, no se dobla en la mochila de un niño y aguanta sin mica. Con mica encima, el couché queda más brillante.
Si van colgadas, deja unos milímetros arriba para la perforación y activa la línea de corte: una tarjeta recortada a ojo se nota muchísimo.
Opalina de 225 g. Aguanta el uso sin mica y no se dobla. Con mica, el couché queda más brillante.
Puedes, pero la tinta se abre y el borde se ve sucio al recortar. Para fotos de trámite conviene fotográfico mate o couché.
Muchas de inyección sí, casi siempre por la bandeja trasera y de a una hoja. Comprueba el gramaje máximo en el manual antes de comprar un paquete entero.