Por qué lo impreso sale más chico de lo que debería: qué cambiar en el diálogo de impresión y cómo corregir la impresora una sola vez.
Abrir Calibrar impresión — Imprime un cuadro, mídelo con una regla y queda corregido para todo.
Es la queja número uno de cualquier impresión con medida: la foto infantil sale de 2.4 cm, la credencial no encaja en el portagafetes, el sticker se queda corto. Y casi nunca es culpa del archivo.
Hay dos causas, y se arreglan por separado. La primera es el diálogo de impresión; la segunda, la impresora.
El navegador trae activado «Ajustar a la página» o «Encajar en el área de impresión», y eso reescala la hoja entera un 3 % o 4 % para no salirse de los márgenes del equipo. Es la causa de la mayoría de los casos.
Si con la escala al 100 % la regla todavía no cuadra, es el equipo: muchas impresoras desvían un 1 % o 2 % y eso en una foto de 2.5 cm son medio milímetro, pero en una credencial de 8.56 cm ya no entra en el portagafetes.
Eso es lo que corrige Calibrar impresión. Se imprime un cuadro de 100 × 100 mm —a propósito sin ninguna corrección aplicada, porque es la referencia—, se mide con una regla, se escriben el ancho y el alto reales y se guarda. A partir de ahí la corrección se aplica a todas las herramientas.
La corrección se guarda en el navegador de ese equipo y se aplica a todos los trabajos. Sólo hay que repetirla si cambias de impresora, o si le cambias el tipo de papel por uno que arrastre distinto.
No. Una vez por impresora. La mayoría desvía menos del 1 %, pero en trabajos de medida exacta esa diferencia se nota.
Porque es la referencia: si se imprimiera ya corregido, estarías midiendo la corrección anterior y no la impresora.
No. Vive en el navegador del equipo donde la hiciste, junto con tus demás preferencias, y no se envía a ningún servidor. Si atiendes desde dos computadoras, se calibra en cada una.